Uno. El infierno no tiene fronteras, su extensión es infinita, potencialmente abarca todo lo que existe.
Dos. Al mismo tiempo tiene la propiedad de contraer su infinitud para acomodarla dentro de los límites del cuerpo.
Nota adicional: Me siento mal y estoy mal. Quisiera gritar muy fuerte, hasta perder la voz; vaciar todas mis fuerzas en ese grito, hasta convertirlo en la imagen de la locura. Tengo ganas de desaparecer el mundo para nunca más volver a experimentar sus efectos. No puedo más. No encuentro sentido en nada. Ese nervio que atraviesa las entrañas, desde el estómago hasta los ojos y llena de electricidad y fuerza el cuerpo, está roto. Llevo semanas viendo pasar el tiempo, ni siquiera puedo llorar, enfurecerme, odiar, me siento cansado y miserable. Estoy paralizado por la tristeza, por el dolor y siento que enloquezco. Quisiera odiar, pero aún no puedo.
1) Melancolía: f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.
2) Esperanza: f. Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos.
Turba tu voz mi melancolía. La contamina de esperanza.
Cuando en tus blancas arenas deposite la mar espumosa, los restos de la última nave que intentó alcanzar tu puerto, toma al menos un minuto y piensa en la esperanza depositada en ese barco. Piensa en la pacífica isla, donde aquél malhadado navío atracó por años; en las muchas ilusiones de quienes se hicieron a la mar embravecida, abandonando la serena tranquilidad de su exilio y reconstruye el optimismo de los rostros, el latir impetuoso de los corazones y el estremecimiento de los cuerpos, cuando al despuntar el día sobre su nave, veían extenderse sin fin las profundas aguas y en sus ojos se vislumbraba la intuición de lo desmedido de su sueño.
Piensa un minuto en ellos y no compadezcas la necedad de su viaje, antes bien toma entre tus manos un fragmento de aquella nave desdichada y devuélvelo a las olas; tal vez así, en el salino olvido del agua, halle reposo la memoria de aquellos que buscaban en tu puerto la posibilidad de su utopía.