7 Apr 2009


Una vez, uno de los Mayores Poetas Vivientes del mundo me explicó –nosotros, los simples emborronadores de prosa, tenemos que acudir a los poetas en busca de sabiduría, razón por la que este libro está plagado de ellos; mi amigo, colgado cabeza abajo, al que le sacaron la poesía a cintarazos, y Babar Shakil, que quiso ser poeta, y supongo que Omar Khayyam, al que le pusieron el nombre de uno aunque nunca llegara a serlo- que la fábula clásica de la Bella y la Bestia es, sencillamente, la historia de un matrimonio concertado.


- Un comerciante ha tenido mala suerte, de forma que promete su hija a un terrateniente rico pero solitario, Bestia Sahib, y recibe a cambio una dote generosa… un gran cofre, creo, de gruesas monedas de oro. Bella Bibi se casa obedientemente con el zamindar, reconstituyendo la fortuna de su padre y, como es natural, su marido, un competo extraño, le parece al principio horrible, hasta monstruoso. Sin embargo, con el tiempo, bajo la influencia benéfica de su amor obediente, él se convierte en príncipe.

- ¿Quieres decir –sugerí yo- que hereda un título? –El Gran Poeta Viviente me miró con tolerancia, echando atrás su melena plateada que le llegaba a los hombros.

- Esa es un observación burguesa –me regañó-. No, naturalmente, la transformación no se produjo en su condición social ni en su personalidad real, corpórea, sino en la forma en que ella lo veía. Imagínatelos acercándose mutuamente, aproximándose con los años desde los polos opuestos de la Belleza y la Bestialidad, para convertirse al fin, felizmente, en simples Marido y Mujer.

El Gran Poeta Viviente era conocido por sus ideas radicales y por la caótica complejidad de su vida amorosa extramarital, de modo que pensé que le agradaría comentando maliciosamente:

- ¿Por qué los cuentos de hadas consideran siempre que el matrimonio es el final? ¿Y por qué es siempre un final tan feliz?

Pero en lugar del guiño entre-hombres o de carcajada que esperaba yo (era muy joven), el Gran Poeta Viviente adoptó una expresión seria.

- Esa es una pregunta muy masculina –respondió-, ninguna mujer se plantearía eso. La tesis de la fábula es clara. La mujer tiene que hacer de tipas corazón; porque si no ama al Hombre, bueno, el muere, la Bestia perece, y la Mujer se queda viuda, es decir, es menos que una hija, menos que una esposa, algo sin valor. –Suavemente, bebió un traguito de su whisky escocés.

- ¿Ysi, ysy –tartamudeé yo-, quiero decir, tío, ysi la chica no puede soportar realmente al marido que le han escogido? –El poeta, que había empezado a tararear versos persas en voz baja, frunció el ceño, con decepción distante.

- Te has occidentalizado demasiado –me dijo-. Deberías pasar algún tiempo, unos siete años o cosa así, no demasiado, con las gentes de nuestras aldeas. Entonces comprenderías que se trata de una historia completamente orienta, y te dejarías de esas idioteces de ysis.

Salman Rushdie. Vegüenza.

27 Mar 2009

DOS SONETOS PARA ALICIA


(I)


Ofrendo a tus ojos estas letras,

para que sean dedos en tus mejillas

y ardan en tu pecho como estrellas.

Ideas bien sabidas, pero secretas.



Lee aparte, bondadosa y discreta,

el guajiro obsequio que te brindo,

no por infame o soez lo que te rindo,

sino por el verde monstruo y por treta.



Que no quiero haya ojos testigos

si el curvo lucero brilla en tu boca,

ni agudas lenguas que ahonden las heridas,



si burdas, desdichadas y fallidas,

revientan como el mar sobre la roca

mis palabras. ¡Oh, presagios amargos!


* * *


(II)


Envidio la suerte del felino

que se acurruca y duerme en tu regazo

y disfruta dichoso de tu abrazo,

tendido en el paraíso prístino.



Que ser minino es una grande dicha,

si en tus brazos se ve pasar la vida

y de la muerte la misma se cuida,

por disfrutar desta alegría mucha.



Y si yo fuese de Cheshire el gato,

mi eterna sonrisa vieses querida:

que al verte otro gesto no se concibe,



ni sensación sino el placer cabe

y el dardo de Eros en el pecho anida

y hasta el más necio se rinde a tu encanto.


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23 Feb 2009


AUSENCE


To N


Yesterday it was a naked and dirty room,

with its wide and high windows,

invincible roaches running careless by the floor,

eluding our shoes,

and a deceitful intimacy sense everywhere.


The yellow afternoon’s sticky light

damped skin like a toxic breath.

Extended silences were almost joyful, and

distant and warm hours emerged in quanta:

reminiscences from a luminous time,

concealed expectancies maybe.


Soul is a starving wolf.

There is not two identical dawns.

Space varies like a heart beating.

Now, this ugly room is mine again and shorter,

only I walk and pretend into.

4 Dec 2008

DESENCANTO


Más conozco sus hermosos cuerpos,
jardínes que un día me fueron vetados

y recorro los deliciosos caminos

donde la luz jamás vence a las sombras;


más me cubre la seda en lechos

por los que un día suspiré como algo inalcanzable

y susurran para mí sus secretos

labios que nunca antes quisieron pronunciar mi nombre...


...más me enferma la mísera mezquindad

de lo que ayer consideraba
el más valioso de los tesoros.

28 Nov 2008

* * *

Apenas recuerdo el resto de la velada; supongo que me quedé dormido. cuando me desperté estaba tumbado en la cama; Valérie, desnuda a mi lado, respiraba regularmente. La desperté al moverme para coger un paquete de tabaco.

-Agarraste una buena anoche...

-Sí, pero lo que le he dicho a Jean-Yves iba en serio.

-Creo que lo ha tomado en serio... - Me acarició el vientre con las yemas de los dedos-. Además, creo que tienes razón. En Occidente, la liberación sexual se ha acabado para siempre.

-¿Sabes por qué?

-No... -Dudó, y luego dijo-: No, en el fondo no.

Yo encendí un cigarrillo, me acomodé contra la almohada y dije:

-Chúpamela.

Ella me miró con sorpresa, pero me puso una mano en los huevos y acercó la boca.

-¿Lo ves? -exclamé con expresión triunfante. Ella se interrumpió y me miró con asombro-. ¿Lo ves? Te digo que me la chupes, y lo haces. Aunque no tenías ganas.

-Bueno, no estaba pensando en eso; pero me gusta.

-Eso es lo maravilloso de tí: te gusta dar placer. Lo que los occidentales ya no saben hacer es precisamente eso: ofrecer su cuerpo como objeto agradable, dar placer de manera gratuita. Han perdido por completo el sentido de la entrega. Por mucho que se esfuercen, no consiguen que el sexo sea algo natural. No sólo se avergüenzan de su propio cuerpo, que no está a la altura de las exigencias del porno, sino que, por los mismos motivos, no sienten la menro atracción hacia el cuerpo de los demás. Es imposible hacer el amor sin un cierto abandono, son la aceptación, al menos temporal de un cierto estado de dependencia y de debilidad. La exalatación sentimental y la obsesión sexual tienen el mismo origen, las dos proceden del olvido parcial de uno mismo; no es un terreno en el que podamos realizarnos sin perdernos. nos hemos vuelto fríos, racionales, extremadamente conscientes de nuestra existencia individual y de nuestros derechos; ante todo, queremos evitar la alienación y la dependencia; para colmo estamos obsesionados con la salud y con la higiene: ésas no son las condiciones ideales para hacer el amor. En Occidente hemos llegado a un punto en que la profesionalización de la sexualidad se ha vueto inevitable. Desde luego, también está el sadomaso. Un universo puramente cerebral, con reglas precisas y acuerdos establecidos de antemano. A los masoquistas sólo les interesan sus propias sensaciones, queren saber hasta dónde pueden llegar por el camino del dolor, un poco como los aficionado sa los deportes extremos. Los sádicos son harina de otro costal, siempre van lo más lejos que pueden, quieren destruir: si pudieran mutilar o matar, lo harían.

-No me apetece volver a pensar en eso -dijo ella, estremeciéndose-. Me repugna de verdad.

-Porque sigues siendo sexual, animal. De hecho eres normal, no pareces de Occidente. El sadomaso organizado, con sus reglas, sólo le interesa a la gente culta, cerebral, que ha perdido cualquier atracción por el sexo. Para todos los demás sólo queda una solución: los productos porno, con profesionales; y si uno queire sexo de verdad, los países del Tercer Mundo.

-Bueno... -Valérie sonrió-. ¿Puedo seguir chupándotela?

Me recliné sobre la almohada y me dejé hacer. En ese momento era vagamente consciente de hallarme en el origen de algo: en el terreno económico estaba seguro de tener razón, estimaba la clientela potencial de adultos occidentales en un ochenta por ciento; pero sabía que a la gente le cuesta a veces aceptar las ideas simples, por raro que parezca.


Michel Houellebecq, Plataforma.

12 Nov 2008

Cuando el amor me ciega…


…veo zafiros
donde los demás ven fango,
el raudo vuelo de un ave
donde otros miran la caída
y observo un gesto de ternura
donde el mundo sólo ve
indiferencia y amargura.

Cuando el amor me ciega…

…exalto los mínimos detalles
de los actos más triviales,
y arranco de la arena
las uvas más dulces,
para exprimir de ellas el vino sublime
con que brindo por este impulso sin sentido,
obscuro arrebato
que sólo yo entiendo.

25 Sept 2008

REGRESO


En el mediodía del más árido de los desiertos,
desanda su camino el león herido,
con paso trémulo y lento,
los hombros gachos, cansados,
y sus purpúreos estandartes rotos,
humillados.

Retorna con la boca espesa y con sabor a metal,
los pocos harapos sobre su cuerpo teñidos de guinda
y en las ardientes arenas de su infausta aventura,
su ultimo sueño revienta
bajo la mirada
golosa de una decena de aves.

Alza los ojos en un silente gesto de ira,
los colmillos rechinan deseando venganza,
resarcir como nunca (y jamás) la afrenta sufrida
y volver a ver el mundo con altiva mirada.

Así vuelve mi orgullo a su guarida,
a recobrar fuerzas antes de su siguiente derrota.

24 Jun 2008




Compro boletos (General B o Verde B) para Madonna!!!