28 Nov 2008

* * *

Apenas recuerdo el resto de la velada; supongo que me quedé dormido. cuando me desperté estaba tumbado en la cama; Valérie, desnuda a mi lado, respiraba regularmente. La desperté al moverme para coger un paquete de tabaco.

-Agarraste una buena anoche...

-Sí, pero lo que le he dicho a Jean-Yves iba en serio.

-Creo que lo ha tomado en serio... - Me acarició el vientre con las yemas de los dedos-. Además, creo que tienes razón. En Occidente, la liberación sexual se ha acabado para siempre.

-¿Sabes por qué?

-No... -Dudó, y luego dijo-: No, en el fondo no.

Yo encendí un cigarrillo, me acomodé contra la almohada y dije:

-Chúpamela.

Ella me miró con sorpresa, pero me puso una mano en los huevos y acercó la boca.

-¿Lo ves? -exclamé con expresión triunfante. Ella se interrumpió y me miró con asombro-. ¿Lo ves? Te digo que me la chupes, y lo haces. Aunque no tenías ganas.

-Bueno, no estaba pensando en eso; pero me gusta.

-Eso es lo maravilloso de tí: te gusta dar placer. Lo que los occidentales ya no saben hacer es precisamente eso: ofrecer su cuerpo como objeto agradable, dar placer de manera gratuita. Han perdido por completo el sentido de la entrega. Por mucho que se esfuercen, no consiguen que el sexo sea algo natural. No sólo se avergüenzan de su propio cuerpo, que no está a la altura de las exigencias del porno, sino que, por los mismos motivos, no sienten la menro atracción hacia el cuerpo de los demás. Es imposible hacer el amor sin un cierto abandono, son la aceptación, al menos temporal de un cierto estado de dependencia y de debilidad. La exalatación sentimental y la obsesión sexual tienen el mismo origen, las dos proceden del olvido parcial de uno mismo; no es un terreno en el que podamos realizarnos sin perdernos. nos hemos vuelto fríos, racionales, extremadamente conscientes de nuestra existencia individual y de nuestros derechos; ante todo, queremos evitar la alienación y la dependencia; para colmo estamos obsesionados con la salud y con la higiene: ésas no son las condiciones ideales para hacer el amor. En Occidente hemos llegado a un punto en que la profesionalización de la sexualidad se ha vueto inevitable. Desde luego, también está el sadomaso. Un universo puramente cerebral, con reglas precisas y acuerdos establecidos de antemano. A los masoquistas sólo les interesan sus propias sensaciones, queren saber hasta dónde pueden llegar por el camino del dolor, un poco como los aficionado sa los deportes extremos. Los sádicos son harina de otro costal, siempre van lo más lejos que pueden, quieren destruir: si pudieran mutilar o matar, lo harían.

-No me apetece volver a pensar en eso -dijo ella, estremeciéndose-. Me repugna de verdad.

-Porque sigues siendo sexual, animal. De hecho eres normal, no pareces de Occidente. El sadomaso organizado, con sus reglas, sólo le interesa a la gente culta, cerebral, que ha perdido cualquier atracción por el sexo. Para todos los demás sólo queda una solución: los productos porno, con profesionales; y si uno queire sexo de verdad, los países del Tercer Mundo.

-Bueno... -Valérie sonrió-. ¿Puedo seguir chupándotela?

Me recliné sobre la almohada y me dejé hacer. En ese momento era vagamente consciente de hallarme en el origen de algo: en el terreno económico estaba seguro de tener razón, estimaba la clientela potencial de adultos occidentales en un ochenta por ciento; pero sabía que a la gente le cuesta a veces aceptar las ideas simples, por raro que parezca.


Michel Houellebecq, Plataforma.

12 Nov 2008

Cuando el amor me ciega…


…veo zafiros
donde los demás ven fango,
el raudo vuelo de un ave
donde otros miran la caída
y observo un gesto de ternura
donde el mundo sólo ve
indiferencia y amargura.

Cuando el amor me ciega…

…exalto los mínimos detalles
de los actos más triviales,
y arranco de la arena
las uvas más dulces,
para exprimir de ellas el vino sublime
con que brindo por este impulso sin sentido,
obscuro arrebato
que sólo yo entiendo.

25 Sept 2008

REGRESO


En el mediodía del más árido de los desiertos,
desanda su camino el león herido,
con paso trémulo y lento,
los hombros gachos, cansados,
y sus purpúreos estandartes rotos,
humillados.

Retorna con la boca espesa y con sabor a metal,
los pocos harapos sobre su cuerpo teñidos de guinda
y en las ardientes arenas de su infausta aventura,
su ultimo sueño revienta
bajo la mirada
golosa de una decena de aves.

Alza los ojos en un silente gesto de ira,
los colmillos rechinan deseando venganza,
resarcir como nunca (y jamás) la afrenta sufrida
y volver a ver el mundo con altiva mirada.

Así vuelve mi orgullo a su guarida,
a recobrar fuerzas antes de su siguiente derrota.

24 Jun 2008




Compro boletos (General B o Verde B) para Madonna!!!

29 May 2008

PRAGA

Hay plumas que engendran horrores seráficos,
sirenas de tinta que devoran voluntades
y emponzoñan con su susurro exquisito
las aguas de la cordura.
Letras que han capturado
en las redes de sus cabellos fatales
los desastres y el desamparo del hombre.


No es posible, ni loable,
combatir tan magníficas bestias,
negar su lograda,
amarga, mefistofélica maestría.
Como no es posible cancelar a capricho
la historia y el porvenir,
y la obscura condición humana
(esto no resulta tan definitivo).


No es Malraux en quien pienso;
el viento, mas bien cobardía,

se ha llevado de mi memoria

la aérea identidad aludida.

5 Apr 2008

HASTÍO


Pal PK y la D

Gotean las horas del día
como un jugo espeso, empalagoso
escurren como baba desde el rostro
mojan el vientre y se pierden
por debajo del sexo perezoso
lánguido y desanimado numen

A manera de un aire muy denso
inundan los minutos los alveolos de mi pecho
removiendo sedimentos, desconcierto
efervescen y se alzan semejantes a un geiser por el cuello
hasta explotar como el aliento de cien extraños
una tarde de abril en el metro

Dentro de mí
revienta como un capullo maligno
esta desazón que corroe deseos y sueños
esencia de una tarde sin crepúsculo
sentado frente a un televisor dañado y viejo
viendo nada, desmayado
como sólo se difuminan los que saben
Que mañana es ayer
Y hoy es el mejor día de todos

12 Feb 2008



TAMAYO

En la frontera azul
del rojo:
Rufino Tamayo.
Festival de sandías
bajo la imperturbable luna.

9 Feb 2008

"Al entrar en la cocina pensó que la creencia en una determinación libre y racional de las acciones humanas, y especialmente en una determinación libre y racional de las elecciones políticas individuales, fundamento natural de la democracia, era seguramente el resultado de una confusión entre libertad e imprevisibilidad. Las turbulencias de la marea junto al pilar de un puente son estructuralmente imprevisibles; pero a nadie se le ocurriría calificarlas de libres por esa razón. Se sirvió un vaso de vino blanco, corrió las cortinas y se tumbó a reflexionar."
[Michel Houellebecq. Las partículas elementales]